martes, 17 de junio de 2008

un mal dia

hoy me he encontrado con un viejo amigo de la infancia. al pasar los treinta... es curioso, empiezas a descubrir que hay gente que conoces hace 20 años y a los que hace 10 q no ves... resulta curioso también descubrir que el lugar donde pasaste la infancia es más pequeño que lo q recordabas, con menos magia, menos intenso... o puede que sea que el tiempo me ha ido agriando el ánimo, es posible.
"daría media vida por volver atrás..." me dijo, un gran tipo, lo sigue siendo aún, y pese a los golpes de la vida,conserva esa mezcla de ingenuidad e inocencia que lo convertía en el protegido de la pandilla, aunque él siempre creyese que era al contrario... media vida por volver atrás... teníamos 15 años y tantos sueños, cientos de ellos, miles, los suficientes para ir llenando varios trenes, que en muchos casos no pasaron nunca, o lo hicieron a medias.
creo que cuando te descubres en tu futuro, cuando ese niño del parque te llama señor, o cuando algún hijoputa gracioso te dice que pasados los treinta vas camino de los cuarenta y tienes que sentar cabeza, inevitablemente, se te endurece en ánimo. creo que todos tenemos la sensación de que alguien nos debe algo,de que algo se ha quedado por el camino, y en el peor de los casos, que somos nosotros los que nos debemos algo. normalmente esas reflexiones pasan, hasta la próxima, otras se quedan y promueven cambios. en mi caso siempre ha estado ahí... una puñetera voz interior que se niega a callarse, a guardar respetuoso silencio mientras camino por la vida, intentando no complicarme.
pero me he complicado, de otro modo no sería yo, lo he arriesgado todo, todo, por marcar un cambio de rumbo, incluso he confiado en esas teorías de q quien persigue algo con fuerza, lo consigue. ingenuo al final, a pesar de creerme inteligente.
tengo poco que arriesgar, sólo mi propia vida, al menos no la de nadie, y en eso estoy, afilando más la mirada, tratando de encontrar soluciones donde ponen piedras, fuerte mentalmente, firme en mis objetivos "impasible el ademán" una mierda, bien jodido, lo peor es que debería estar arrepentido, y no lo estoy, temo por mi cordura.
vale, todos podemos conseguirlo todo, es cierto, sólo hace falta q nos pongamos en marcha, pero... ¿podemos hacerlo sólos? no, es inútil intentarlo, es ridículo creer que podemos con el tedio que nos rodea, sin un buen plan, sin buenos apoyos, sin un poco de suerte...
volver atrás... ¿y empezar de nuevo? y una mierda, estoy cansado, noto la fatiga en mi ánimo y como desaparece aquel niño que fuí, cansado de dejar pasar trenes, de verlos pasar, de perderlos...
decidí construirme uno, estaba seguro de que podía hacerlo... ya no, solo espero ¿apoyo? que va, puede que un poco de suerte.
siento rechazo por el niño que fuí, por las decisiones tomadas, por los sueños a los que me he ido aferrando, porque me han condenado a perseguirlos y a tener, a pesar de todo, la sensación de que puedo alcanzarlos, a eso me he condenado a base de soñar, a seguir soñando.
no volvería atrás, dejaré a mis viejos amigos ser viejos y a mis sueños ser fantasías, seguiré caminando, sorteando las piedras, mirando atrás sin nostalgia, soñando que mi hogar es un lugar en el horizonte y que pronto encontraré el camino de regreso, aunque muchas veces crea q no existe, aunque sospeche cada noche, que en realidad, me lo he inventado.

y sigo caminando, posiblemente porque no se hacer otra cosa, o por temor a perder el norte, si dejo de mirar el horizonte.

No hay comentarios: